Con la taiwanesa PGO Gmax 220 inauguramos esta sección de impresión de manejo urbano de los scooters que cada vez más de están tomando el espacio en las grandes ciudades de Chile.
Alexis Cares // Fotos: www.motoresonline.cl
Comienzo con una emoción especial esto de escribir sobre impresiones de manejo de motonetas urbanas. Hace cuatro años, con 41 años, y a escondidas, me compré mi primer scooter. Desde entonces no he parado de usarlo y ya tengo más de 20 mil kilómetros y cuatro años como motociclista de ciudad.
Creo que fue un tiempo prudente antes de hacer como hago con los autos semana a semana: sacarlos y probarlos a fondo para contarles a ustedes los detalles de esa vivencia.
Y ahora llegó el turno de las dos ruedas. Admito cierto nervio, porque más bien comentaré una experiencia de usuario cotidiano, toda vez que tuve conmigo durante ocho días la Gmax 200 de la marca taiwanesa PGO. Y saben, no es cualquier cosa, porque se trata de una scooter con alto contenido deportivo, de hecho al igual que las pioneras del modelo, su inspiración al momento de dibujarla estuvo en las motos de competición. Una prueba de ello es su amortiguador trasero central que deja verse y que tiene que ver con esto que les cuento.
En mi scooter de 125 aprendí bien las posibilidades, bondades y límites, pero en una 220 con trazos claramente deportivos la situación cambia y bastante.
La línea de scooters PGO gozan de amplia aceptación en el mercado español donde son comercializadas por el Grupo Vouga, además, el fabricante oriental recibió todo un espaldarazo en Estados Unidos donde el 220i Gmax fue ungido como el scooter del año.