Con una fuerte apuesta en su look y detalles que lo refuerzan, la casa francesa se atreve con este modelo que también incorpora un motor con mayor potencia que el resto de la gama.
Por Alexis Cares, Editor Revista Tacómetro
Es delicado calzarse así como así las siglas GT. Por toda la gloria que en el automovilismo encierran ese par de letras juntas y pegadas. Lo correcto es la asociación de deportivismo que se hace y en ese sentido, no debemos desconsiderar la pachorra con que Renault presenta su hatchback compacto Sandero GT Line.
No estamos en presencia de un cohete con el último de los turbos, pero sí con un producto interesante que le colocó mayor potencia a su motor gasolinero de 1.6 litro y que con aplicaciones decorativas certeras logra dar con una fórmula juvenil, fresca, que entusiasma. Por lo que se ve, por lo que se toca, por lo que va quedando en el paladar detalle a detalle.
Recurrí a mi hijo Diego, que en octubre cumple 19 años, y que el manejo de un auto debe estar entre sus predilecciones marcadas. Hice que lo condujera un par de horas por la ciudad, bajo la tranquilidad de nuestro barrio y la noche que espanta el sobrepoblamiento vehicular. Por su cara me di cuenta que le gustó, que se familiarizó rápido con la caja manual (el pomo de los cambios tiene un pespunte de costura manual que no se le pasó de largo, pues)… “Está rico, ¿cuánto vale?”. Dieguito da en el clavo.
Sandero GT pone en manos juveniles un auto con un equipamiento muy completo, seguro con doble airbag y ABS, ondero a más no poder (ya veremos el inventario de esto) y con un precio sumamente competitivo. Y esta fórmula que describo suele funcionar. A ver… tengo faros delanteros en policarbonato con fondo negro, llantas de aleación de 15 pulgadas en negro, adhesivos laterales, alerón trasero deportivo, salida de escape cromada, parachoques modernos y deportivos con toques decorativos en rojo, parrilla y el logotipo GT-Line en varios sectores del vehículo (por ejemplo en los asientos delanteros). ¿Chori? Yo creo que sí, aunque la sensación de algunos plásticos usados en las terminaciones interiores no me convenció del todo.
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